miércoles, 31 de diciembre de 2008

El evangelista Luis García, una palabra que Dios ha hablado.


Hay una promesa de restauración para la iglesia de la República Mexicana, Dios dice: yo voy restaurar todo lo que ha sido robado por años, para esto llegará una reforma protestante con una autoridad espiritual sin precedentes, Jesucristo mencionó en Mt.9.17 “no se echa vino nuevo en odres viejos” Jesucristo mencionó que la razón era porque se derramaba el vino, y un versículo antes habló de vestidos remendados. Tenemos en nuestra nación dos décadas viviendo con servicios parchados y remendados, Dios ha querido hacer algo, si, pero nunca se lo hemos permitido, porque los púlpitos estaban llenos de imitación de grandes hombres de Dios, los yiye avila, los Motessi, los Dante Gebel, los pastores tipo Claudio freidzon, las iglesias bajo un patrón o con metas que no eran propias, nadie se encargo de tomar el fluir que Dios tenía para cada iglesia, cultos parchados, solo pantalla de lo que se refleja en un verdadero mover de mi Santo Espíritu dice Dios.
Estamos frente a una generación donde ha surgido un remanente que están dispuestos a todo, sin detenerse, por empapar nuestra nación con un gran avivamiento, una generación con hambre de experiencias que cambien el curso de la historia, puedo ver durante este año que está a punto de iniciar el comienzo de una revolución espiritual para nuestra nación, cambios en nuestra tierra, puedo ver profetas, predicadores, ministros con un don incomprensible para los hombres que Dios depositará en nosotros, veo un mover de Dios sin precedentes a partir de la mitad de este año, y tengo la seguridad que seremos parte de este mover, las naciones serán conmovidas y se escuchará lo que Dios está haciendo en nuestra tierra.
Hombres y mujeres con una nueva revelación, fresca, ungida, no proveniente necesariamente de un seminario teológico, sino de una revelación directa de su palabra por la relación y consagración de aquellos que buscan agradarle.
El fuego que Dios enviará quemará las estructuras denominacionales, arderá en jóvenes, niños, adultos, ancianos, penetrará con una intensidad tan fuerte que lo único que prevalecerá será el mismo fundamento de aquel que ha enviado el fuego.
Cada miembro del cuerpo de Cristo tendrá una medida de su Espíritu Santo, y será notable, palpable, visible, y desarrollarán una unción que añadirá fortaleza y veremos un nuevo comienzo en la iglesia, que ya no será gobernada por hombres comunes, sino por GENERALES DE DIOS.
No es tiempo de pedir fuerza para vencer lo que ya ha sido derrotado, no pidamos atar lo que ya ha sido atado, pidamos para que el fuego del Espíritu Santo arda en el corazón de cada creyente nacido de nuevo.
Viene un tiempo violento de luz profética, unción evangelista, y los participantes de este mover recibirán estrategias poderosas. Dios dice: Yo tengo una fuente en la república Mexicana que desbordará a todos los continentes.
Lo que hemos visto son solo arroyos para el gran río que dios tiene preparado, pero hay algo que quiero que mi pueblo entienda dice el Señor, la magnitud de este fluir no puede ser llevada por un solo ministerio, Requiero de un movimiento evangelístico ordenado, fundamentado y bien doctrinado.
Nunca se aparte cada uno del propósito que ha sido grabado en sus corazones, por el cual los he escogido dice el Señor, la cosecha será gloriosa y no se deberá a vuestra capacidad o trayectoria ministerial, será por la búsqueda de mi presencia dice el Señor, por la unción depositada que genera una fortaleza espiritual y fuente de bendición inagotable. Los frutos serán incomparables, esto será algo irreversible.
Pedid sensibilidad en mi presencia para reconocer y distinguir entre la voz del Espíritu Santo y la del hombre.
El tiempo de ser llenos y ver cumplida la promesa no depende de mí dice el Señor, depende de vuestra disposición. Los toques que hasta hoy has recibido son solo salpicadas de otros que ya han entrado en el río, y al sumergirse impactan a su alrededor salpicando a los que están a la orilla de mi río, lo que tengo preparado es glorioso dice Dios, una vez que mi pueblo se sumerja en ese río verá mi gloria, entenderán que la estructura humana será quebrantada y aquel que se sumerja en ese río será testigo de una clara evidencia que e agua no proviene de organizaciones, denominaciones o de una iglesia en particular, sino directamente de Jehová de los ejércitos.
Tiempo de derramamiento y poder manifestado, debemos estar agradecidos por el tiempo en el cual vivimos, la promesa de Joel 2 será más evidente que en cualquier etapa de la iglesia, a las 11:59 del 31 de diciembre del 2008 no sabían que se celebraba algo único, cuando la gente de México levantó su copa para celebrar un año más no paso solo de un año a otro, sino que en el plan profético de Dios cruzaste el Jordán de un tiempo a otro, eras cola en el pasado, Dios acomodará todo poco a poco para que empieces a ser cabeza a partir de este año iglesia. Eres una generación del nuevo milenio que después de nueve año empiezas a despertar, pero se necesitarían otros mil años para ser generación de un nuevo milenio, este es el tiempo de Dios y de su iglesia.
No nos detengamos de hacer aquello que Dios ha puesto en nuestros corazones, pelea por la promesa, el camino será difícil, atravesaran tempestades pero del otro lado se verá una llanura llena de su gloria, este es el tiempo anhelado por muchos, aquello por lo que por años muchos otros han estado orando, tal vez algunos de nosotros aún no nacíamos cuando se oraba por este mover de Dios, pero hoy es el tiempo de la respuesta de Dios, nuestros ojos serán testigos de lo que dios está a punto de hacer sobre nuestra nación, este es el tiempo de gracia y salvación para México.
Palabra que Dios ha dado a través de su hermano y amigo, Luis García.

martes, 30 de diciembre de 2008